
¿La enfermedad lumbosacra puede causar incontinencia en perros?
- Felipe Garofallo

- hace 2 días
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La enfermedad lumbosacra en perros puede afectar los nervios que salen al final de la columna, una región conocida como cauda equina. Estos nervios participan en el movimiento y la sensibilidad de las patas traseras, la cola y el periné, además de una parte del control urinario y fecal. Por eso, la incontinencia puede aparecer en enfermedades graves de esta zona, pero no es el signo más común y no debe atribuirse automáticamente a la columna.
En la estenosis lumbosacra degenerativa, el disco, los ligamentos, las articulaciones y las estructuras óseas reducen el espacio disponible para las raíces nerviosas. Los perros de razas grandes, especialmente los adultos activos, pueden presentar dolor al levantarse, dificultad para saltar, resistencia a subir escaleras y menor rendimiento. Algunos muestran debilidad, arrastran las uñas o pierden masa muscular. El síndrome de cauda equina describe este conjunto de dolor y déficits neurológicos.
Los cambios urinarios preocupan cuando el perro no percibe que la vejiga está llena, no consigue vaciarla o pierde orina sin adoptar postura. También puede aparecer pérdida del tono anal, alteración del movimiento de la cola y reducción de la sensibilidad en el periné. Sin embargo, estos signos suelen indicar un compromiso neurológico más avanzado y requieren una evaluación rápida.
La mayoría de los casos de incontinencia urinaria en perros tienen otras explicaciones. La incompetencia del mecanismo del esfínter uretral, la infección urinaria, los cálculos, la enfermedad prostática, las alteraciones hormonales, las malformaciones y el aumento de la producción de orina son diagnósticos frecuentes. El dolor intenso también puede impedir que el animal salga a tiempo y provocar accidentes que parecen incontinencia. Diferenciar escape involuntario, urgencia y retención por rebosamiento cambia por completo el tratamiento.
La consulta incluye una historia detallada sobre el volumen, la frecuencia, la postura y el horario de los episodios, además de un examen neurológico y la palpación de la vejiga. El análisis de orina, el cultivo, los análisis de sangre y la ecografía evalúan el tracto urinario. Cuando existen signos compatibles con enfermedad lumbosacra, las radiografías muestran alteraciones óseas generales, mientras que la tomografía y la resonancia son más útiles para evaluar la compresión, el disco y las raíces nerviosas.
Un hallazgo degenerativo en las imágenes no demuestra que la columna haya causado la incontinencia. Muchos perros adultos presentan alteraciones lumbosacras sin pérdida de orina, y los problemas urinarios pueden coexistir. La correlación entre el examen, el patrón de la vejiga y las imágenes evita cirugías o medicamentos dirigidos a la causa equivocada. En algunos casos, las pruebas urodinámicas o una evaluación especializada completan la investigación.
El tratamiento de la enfermedad lumbosacra puede incluir control de la actividad, manejo del peso, analgesia prescrita, rehabilitación o descompresión quirúrgica, según el dolor, el déficit y las imágenes. La incontinencia recibe un abordaje propio y puede exigir manejo de la vejiga para evitar distensión e infección. No se debe comprimir la vejiga ni ajustar medicamentos sin capacitación y seguimiento.
Busque atención urgente si el perro pierde de repente el control urinario, no consigue orinar, presenta una vejiga aumentada, debilidad progresiva, dolor intenso o pérdida de sensibilidad. Cuando los accidentes aparecen de forma gradual, la investigación sigue siendo necesaria. Separar la enfermedad lumbosacra de causas urinarias más comunes permite tratar el problema real y proteger los riñones, la vejiga, los nervios y la calidad de vida.
Referencia bibliográfica: Worth, A. J.; Meij, B. P.; Jeffery, N. D. Canine Degenerative Lumbosacral Stenosis: Prevalence, Impact and Management Strategies. Veterinary Medicine: Research and Reports, v. 10, p. 169-183, 2019. doi: 10.2147/VMRR.S180448.
Referencia bibliográfica: Byron, J. K.; Taylor, J. A.; Phillips, G. S.; et al. ACVIM consensus statement on diagnosis and management of urinary incontinence in dogs. Journal of Veterinary Internal Medicine, v. 38, 2024.